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El cant d’estil es una de las más extraordinarias manifestaciones culturales valencianas, y su existencia está documentada desde mediados del siglo XIX. Pertenece a la familia de cantos afandangados y está emparentado con otros estilos mediterráneos de tradición oral e interpretación individual y virtuosa, como por ejemplo el flamenco. Es una forma de cantar melismática, vocalmente muy exigente y que obliga a una especialización importante de sus intérpretes. La voz está acompañada por instrumentos de viento y cuerda y hasta el día de hoy ha sido interpretado por cantantes semiprofesionales en forma de rondas por las calles de los pueblos valencianos. Las albaes merecen un comentario especial, ya que es un estilo estrictamente valenciano, acompañado por dulzaina y tabalet (pequeño tambor). Otra de las características del cant d’estil es la improvisación de las letras, trabajo que corresponde a un personaje llamado versaor.

Josep Aparicio “Apa” y Teresa Segarra, son dos de las voces más destacadas de las nuevas generaciones de cantaors, con una trayectoria de casi 30 años y un currículum extraordinario: cientos de actuaciones de ronda, conciertos en festivales de todos los Países Catalanes, participaciones en congresos de Musicología, colaboraciones en diversos discos … incluso han llegado a cantar en Italia, Malta o Japón.

El 1998, movidos por su curiosidad e inquietud musical, fundan La Beniterrània. Desde entonces, y partiendo de su profundo conocimiento de la ortodoxia, se han dedicado a reinterpretarla, a mezclarla con otros estilos y a transformarla: a situarla, en definitiva, en el siglo XXI. Instrumentalmente añaden sonoridades de otros ámbitos culturales, como el cajón flamenco, la percusión norteafricana o el violonchelo. Las letras, que son tradicionales, de poetas valencianos del siglo XX, del versaor Josemi Sànchez i del propio Apa, son interpretadas a ritmo de bulerías, jota y fandango, cantos de trabajo, u, u i dos, u i dotze, albaes y riberenques (o sea, cant d’estil), habaneras o canciones de cuna.

En diciembre de 2004 ve la luz su primer disco, Sentiments (publicado por Cambra Records). La Beniterrània en directo está formada por unos instrumentistas de lujo: el grupo Jerez-Texas al completo (el violonchelista Mattihieu Saglio, la guitarra flamenca de Ricardo Esteve y la batería de Jesús Gimeno); el percusionista Diego López (miembro de l’Ham de Foc) y Cristóbal Rentero (dulzaina y otros instrumentos de viento y cuerda).

Ritmos, escalas, patrones armónicos, cadencias, melismas, conclusiones… ciertamente hay una ruta del sur en la música tradicional valenciana que, por ahora, aún espera exploradores decididos que se aventuren para ver a donde conduce: al horizonte mítico andalusí, a una más reciente permeabilidad con los territorios donde nació y creció el flamenco, o a un alambique secular donde la alquimia del tiempo y el contacto entre culturas destiló este ubérrimo repertorio en que conviven, en un conflicto irresoluble, rasgos tonales y modales, células rítmicas inverosímiles, asperezas y sutilezas, irregularidades en la afinación, unas melodías profundamente expresivas y otras deliciosamente banales …

Apa y Teresa ya hace tiempo que miraban hacia el sur des de las tribunas que ocupaban en grupos de danzas de larga y reconocida trayectoria: Xafarnat, El Poblet, Alimara. Pero un día decidieron dar el salto del territorio “folklórico” al territorio “étnico”, y permitidme este uso un poco grosero de los calificativos. Quiero decir: de escenificar pulcramente unas músicas del pasado a concentrar su esfuerzo en dar a estas músicas un nuevo vigor contemporáneo. El repertorio quizá es similar, pero no lo son las formas ni la actitud. Ahora ya no se trata de reproducir con gusto y meticulosidad un patrimonio caído en el desuso, si no de hurgar en sus entrañas para hacerlo más nuestro, de los valencianos de ahora.

Y fue todo uno: dar el salto y emprender de forma decidida y un poco temeraria, como corresponde a los más audaces aventureros, esta ruta del sur que llega aquí a su primera estación. Teniendo en cuenta el panorama que se vislumbra, yo me apunto al viaje.

Josep Vicent Frechina.
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